ALEJANDRÍA. La tensión era palpable ayer en la ciudad de Alejandría, en el norte del país, después de que una manifestación anticristiana acabara el viernes con cuatro muertos y noventa heridos, en los peores disturbios de carácter religioso en los últimos años.
Miles de policías de uniforme y de civil tomaron ayer por la mañana el barrio de Muharram Bik, donde se ubica la iglesia de San Sergio, que el viernes intentaron atacar miles de musulmanes enfurecidos a causa de una obra de teatro considerada ofensiva contra el islam, cuya grabación, al parecer, se había proyectado recientemente en el centro religioso.
Al término de la oración del viernes, alrededor de tres mil personas salieron de la mezquita de Aulad Cheij y se dirigieron a la iglesia vecina para pedir a los responsables una disculpa pública por la supuesta proyección del documento. Al no obtener respuesta, comenzaron a apedrear la iglesia y la Policía -que había desplegado a agentes incluso dentro del templo- dispersó sin contemplaciones a los fieles musulmanes, a los que no permitió formar grupos ni siquiera de tres personas. La dureza de los agentes fue el detonante para que los enfrentamientos se extendieran por otros barrios de la ciudad.
Ayer, todavía se podían ver en la avenida principal del barrio los restos de un coche policial quemado, así como una tienda de bebidas alcohólicas también calcinada por los manifestantes. Ya han sido detenidos 59 de los implicados.
La mayor parte de los participantes en los disturbios no han visto la cinta, pero sí lo ha hecho un hermano del panadero llamado Naseredín, quien asegura que se habla con sarcasmo del Corán.
El cristiano Sameh Munir, voluntario en la iglesia de San Sergio, también ha visto el vídeo de la discordia, pero su versión es contraria. Según él, ni lo ha producido la iglesia ni es insultante hacia los musulmanes.
La obra de teatro que ha dado pie a los incidentes trata de un cristiano de condición humilde que es persuadido por los musulmanes para convertirse al islam con la promesa de riquezas y mujeres, y cuando quiere reintegrarse al cristianismo, un musulmán radical intenta asesinarlo por cometer apostasía, pero finalmente salva la vida. AGENCIAS